OPINION:- Un tren de oportunidades

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JAS.- Hay algunos para los que nunca pasa su tren, me dijo ayer un camarero apocado de un bar junto a una estación de ferrocarril, aludiendo al tren como la llegada de nuevas oportunidades, de futuro.

Marchena, a pesar de tener una larga tradición ferroviaria, no acaba de subirse al tren de las oportunidades, ni de asociar esta vía de comunicación con el futuro. Desde siempre el tren fue vía de entrada en el pueblo de nuevas formas de pensar, de nuevas ideas y de oportunidades de futuro. Muchos marcheneros han estado y están ligados a la historia del tren, no solo como usuarios sino como trabajadores, que prestan cada día sus servicios en diversos departamentos de la compañía ferroviaria. También seguimos sin reivindicar nuestra historia ferroviaria, muchos pueblos tienen su museo del ferrocarril.

Como usuario habitual del tren, tengo la oportunidad de hablar con ellos y me han hecho ver las numerosas ventajas que supondría que nuestro pueblo estuviera unida a Sevilla a través de la red de cercanías. Los nuevos planes de alta velocidad vuelven a colocar este enclave de población, necesitado de un gran revulsivo económico en un buen lugar dentro de las comunicaciones andaluzas, casi por azar, o por necesidades de la compañía y de ubicación geográfica. En muchas ocasiones se ha hablado del cierre de esta línea, que se mantuvo gracias a la gestión pública, y cómo no, sujeta a vaivenes políticos, al estar gestionado el servicio ferroviario por la Junta de Ándalucía.

El elemento gestión pública/ gestión política deja abierto un margen de maniobra, dejando ante las peticiones del ciudadano la posibilidad de aplicar nuevos servicios, como sería ampliar la red de cercanías hasta Marchena. No olvidemos que tras peticiones de hace pocos años, de nuevos trenes y servicios ferroviarios de algunos sectores de la sociedad marchenera -entre ellos grupos políticos- se creó el nuevo tren llamado de los estudiantes, con salida de Marchena a las siete de la mañana y vuelta a las tres, es decir, un horario ideal para ir a trabajar o a estudiar a la ciudad. Así se comprobó que tras la aplicación de nuevos servicios se generó una nueva demanda.

La creación de este servicio supuso la reactivación del interés de Marchena por su tren, paralelo a una necesidad de aumentar los servicios de transporte público para descolapsar las entradas por carretera a la gran ciudad, que en hora punta siguen siendo difíciles. Algo que solo se conseguirá fomentando el transporte público: que la gente deje sus coches en la esatción para ir a trabajar y renuncie a ir en coche hasta la puerta del sitio donde va hasta para la más mínima necesidad.

Paralelamente, nuestro pueblo necesita ampliar sus redes de comunicaciones para crecer económicamente y atraer mejores y mayores inversiones: si Marchena tuviera mejores trenes, y accesos por carretera, por ejemplo la actividad constructiva se habría multiplicado por dos, según señalan los expertos, por citar sólo un ejemplo. Igual ocurriría con las empresas de servicios. Se trata en resumidas cuentas de que los marcheneros podamos seguir viviendo en nuestro pueblo aunque nos desplacemos fuera a trabajar, ante la cada vez mayor dependencia de la gran ciudad en factores educativos, comerciales, laborales y empresariales, y que nuestro pueblo siga conservando al mismo tiempo sus señas de identidad y al tiempo un cierto grado de desarrollo.

Pero para lograr ésto es necesario mejorar los horarios y prestaciones ferroviarias.
Según me comentan marcheneros ligados a Renfe, la posibilidad de que Marchena entre en la red cercanías, -trenes cada 15 minutos o media hora- dependería de la presión ciudadana y política, es decir no depende de un condicionante técnico o de las condiciones de la actual vía férrea, ni de la electrificación -pues podría hacerse con trenes diésel- ni de la velocidad a desarrollar, ni del kilometraje. Es decir hay pueblos mucho menos poblados y alejados de Sevilla que están en Cercanías.

Si ésto es así, -no debe ser difícil comprobarlo, recabando informes y estudios- no se entiende verdaderamente porqué no se hace un frente común político-social, con presión ciudadana para lograrlo. Los beneficios pueden ser muchos tanto sociales como económicos. Si como hasta ahora, cada partido político se monta su campaña sobre un tema para lograr un puñado de votos, y no se hace de ciertos temas una cuestión "de estado" en donde quede por encima de intereses partidistas y particulares el beneficó común, no se logrará un verdadero avance, ni en este ni en otros temas. Esto dará la medida de nuestros políticos. Verdaderamente ante temas como éste se comienza uno a cuestionar si la influencia de los politicos locales antes sus respectivos partidos es tanta como alardean, o si verdaderamente, como ya muchos sospechamos, la importancia politica de Marchena es decreciente.

El futuro del tren de Marchena parece pasar por el traslado de la estación, -mantener dos estaciones es impensable, me aseguran los expertos en el tema- y por el nuevo trazado de la vía de alta velocidad directamente hacia San Pablo, que haría poco operativo el actual trazado por Arahal-Utrera-Dos Hermanas, que podría acabar desapareciendo. Eso es lo que hay de cierto, pero también me aseguran que sería recomendable aprovechar este período de cambios para solicitar el servicio Cercanías. Y para eso tendrían que ponerse todos los políticos al frente, y gran parte de la ciudadanía detrás. ¿Estarían nuestros politicos a la altura?. ¿Y los ciudadanos?. El tiempo lo dirá.

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